LOCO DE AMOR POR TI
”...en el territorio de Zabulón y Neftalí...”
No sé si alguna vez has hecho alguna locura por amor. El amor nos enloquece. Si alguna vez has estado enamorado me entenderás perfectamente. Pues cuando uno está enamorado de Cristo también es loco y la mayor locura que hace es entregar su vida. Y esto no lo puede entender el mundo.
Pues mira tú por dónde que hoy Cristo nos muestra una de esas locuras que solo pueden hacerse por amor. ¿Qué locura? Retirarse a Galilea, entre los gentiles, en la tierra de Zabulón y Neftalí, entre los pecadores. Cristo ha querido acercarse a nosotros. No ha iniciado su misión entre los perfectos, entre la gente buena y noble. No. Se ha ido entre los que están hechos un mar de dudas, entre los que ponen una vela a Dios y otra al diablo por si acaso, entre los que viven con un pie en el mundo y con otro en el cielo. La tierra de Zabulón y Neftalí: tu vida y la mía que tantas veces es confusa y está rota.
No ha tenido asco de ninguno de nosotros. No ha tenido miedo a que lo traten de loco, a que no le entiendan ni los de su propia casa. Porque Dios se ha vuelto loco de amor por ti y ha dejado el cielo para acercarse a ti y decirte que te conviertas, que está cerca el reino de los cielos.
Cristo sale a tu encuentro en tu vida ordinaria, en tu quehacer diario. Allí está cerca el reino de los cielos. Donde parece que Dios no pinta nada. No en la sinagoga ni en el templo. En tu vida de cada día. Y está cerca no porque tú te hayas acercado a él sino porque él se ha acercado a nosotros. Porque Cristo ha querido venir a tu vida.
Por eso nunca te escandalices de ti. Se lo digo muchas veces a los niños y especialmente a los jóvenes: no sé por dónde te puede llevar la vida, no tengo ni idea. No sé en qué tinieblas puedes llegar a esconderte. No sé en qué pecados, en qué vicios, puedes llegar a caer. No sé dónde experimentarás el fracaso, dónde tu vida dejará de interesarte o al contrario, dónde solamente tu vida será lo que te interese, dónde habrás roto con todo y con todos. Lo que sí sé, lo que no me cabe ninguna duda, es que no hay un lugar por oscuro que sea donde Cristo no pueda ir a buscarte.
Hoy la Iglesia entera proclamará la fe y recordará que Cristo descendió a los infiernos. Esta es su misión: loco de amor por ti ha venido a buscarte allá donde tú estás. No tengas miedo.
Patxi Silanes Susaeta
Párroco de San Ignacio de Loyola