¿TE QUIERE DIOS?

”Hazme justicia frente a mi adversario.”

Domingo del DOMUND. Domingo de la propagación de la fe. Y hoy el Señor se pregunta si cuando vuelva el Hijo del Hombre encontrará la fe sobre la tierra. Y ¿qué es la fe? Obrar como obró Jesús. Simple. No hay más. Y tú, ¿vives como Él?

¡Cómo me impresiona esta viuda del evangelio! Una pobre a la que le han robado algo y va a reclamar ante el juez para que defienda su causa. Tú y yo, igual que ella, tenemos un adversario que también nos ha robado algo que era nuestro: el amor de Dios. ¡Cuánta gente que pasa por el despacho se lamenta de que Dios no puede existir y de que si existe es cruel! Si Dios me amara...por qué mi marido se emborracha,... por qué mi hijo está sufriendo lo que está sufriendo,… por qué tengo esta enfermedad,… por qué crecí sin padres,… si Dios me amara no tendría que pedir para comer, o sacaría a mi hijo de las drogas, o desaparecería el hambre en el mundo… Y podemos estar escandalizados en lo más profundo de nuestro ser.

El adversario tiene solamente una misión: hacerte creer a ti que Dios no te ama. Y… ¡qué bien la lleva adelante!

Pues mira tú por dónde que si te crees esta mentira ya estás perdido. Porque si te crees que Dios no te ama buscarás gratificaciones: dinero, éxito, mujeres, poder, lo que sea. Porque si Dios no te ama te tendrás que amar tú, porque tú lo vales.

La viuda tenía claro que su adversario era muy fuerte, que no podía nada contra él. Y fue al juez. ¡Qué símbolo tan precioso de la oración! Porque este es el combate de la fe y es un combate para toda la vida.

No sé hoy por dónde te viene el enemigo. No sé cuál es hoy la fuente de tus desdichas, la razón de tus angustias. No tengo ni idea de lo que hoy te hace sufrir hasta el punto de dudar de Dios. Tu enemigo es fuerte, mucho más fuerte que tú. Lo que sí sé, lo que no tengo ninguna duda, es que Dios te quiere.

Por eso no tengas miedo y entra en la oración. Probablemente no te dé ninguna paz ni y hasta te resultará pesada y aburrida. Alguno te dirá que si no te sacas tú las castañas del fuego...por aquello de a Dios rogando y con el mazo dando… pero te hará presente que hay un Dios por encima de ti, tu padre, que te quiere y quiere hacerte justicia sin tardar.

Patxi Silanes Susaeta
Párroco de San Ignacio de Loyola