VIENE EL QUE SE MARCHÓ
”...mientras los bendecía, se separó de ellos subiendo hacia el cielo.”
Han pasado ya más de cuarenta días de la Pascua. Yo no sé si tú has experimentado la resurrección en este tiempo, si el Señor te ha rescatado de algo en esta Pascua, si has experimentado su amor profundo, o si por el contrario han ido pasando los días sin que tu vida haya cambiado lo más mínimo. Hoy celebramos ya la Ascensión del Señor. El Señor se va al cielo y la Pascua se acerca a su fin. Una semana todavía para que tú y yo podamos experimentar el poder de Dios sobre nuestras muertes. ¡Ánimo!
Cristo no solo ha resucitado sino que ha subido al cielo. Ha descendido a los infiernos y ha subido al cielo. Nosotros nos quedamos como los galileos plantados mirando al cielo. Y alguien tendrá que venir a decirnos lo mismo que a ellos: ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? Entrad en él, no so contentéis con mirarlo.
Pero, ¿entrar dónde, a qué cielo? Al que el Señor te tiene preparado, no al que tú te imaginas y quieres. ¿Cuál es tu cielo? ¿Cuáles son tus proyectos? Si a mí hace 30 años me dicen que mi cielo iba a ser vivir sin una mujer ni una familia les habría mandado a la porra. Pero es verdad que es mi cielo.
Dios, que sabe más que tú, te ha preparado otra cosa mucho mejor. Y me podrás decir muchas cosas….el cielo es tener salud, pero yo estoy enfermo; el cielo es que mi mujer o mi marido me ame y a duras penas me habla; el cielo es tener dinero y yo ando casi pidiendo a mi familia para poder llegar a fin de mes; el cielo es que mis hijos no tengan grandes problemas y mira tú, tengo a uno en las drogas y el otro se fue de casa y no llama nunca...hoy probablemente no puedes entrar al cielo que Dios te ha preparado.
Por eso el cielo viene a ti. El mismo Señor volverá, vuelve en cada eucaristía. Por eso el cura lo muestra después de la consagración para que lo mires. Es Cristo, el mismo que subió al cielo, el que viene a ti escondido en el pan de la eucaristía. El mismo. Y sabe que no podemos entrar al cielo, por eso Él va a entrar en ti, para que tengas vida, para sacarte del infierno en el que muchas veces vives y llevarte al cielo, llevarte a tu historia, a la que Él ha preparado para ti para que seas feliz.
¡Animo, hermano! Hoy el cielo viene a ti.
Patxi Silanes Susaeta
Párroco de San Ignacio de Loyola