COMO YO TE AMO
”Realmente éste era Hijo de Dios.”
Hoy en toda la tierra resonará con fuerza el relato de la Pasión del Señor. Es el comienzo de la Semana Santa y la Pasión según san Mateo no dejará a nadie indiferente.
Os confieso que vivo este tiempo entre nervioso y ansioso a pesar de tantos años de ser cura, y me levanto estos días ilusionado sabiendo que soy partícipe del anuncio más grande que la Iglesia hace año tras año: el misterio de la redención humana. Y estoy contentísimo.
Esta mañana he buscado por internet a Rocío Jurado cantando con Rafael aquello de “como yo te amo”, que uno va entrando ya en años. Pensarás que es una tontería, pero es lo que resonaba en mi corazón estos días preparando las liturgias de esta semana. Sí, la fuerza de los mares, el ímpetu del viento, la distancia y el tiempo,... todo se queda corto con el amor de Dios manifestado en la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, que me amó y se entregó por mí.
Ojalá que estos días puedas descubrir este amor que Dios te tiene a ti. No a la humanidad entera, ni al cura de tu parroquia, ni a tu vecino o a tu prima. Dios te ama a ti y todo lo que la Iglesia pondrá delante de tus ojos y tus oídos estos días es por amor a ti, única y exclusivamente. Y te ama con pasión.
Nadie puede quedar impasible. Nadie puede escuchar la Pasión y no sentir nada, hasta el mayor ateo de este mundo. Porque mirar a Cristo cambia la vida de las personas. Y la Iglesia lo sabe, por eso quiere ponértelo delante en los templos, en las calles, en tantos carteles y en tantos pasos, en el rugir de los tambores y en el gemido de las trompetas. Para que lo veas y lo escuches. Y veas que Dios te ama hasta cuando calla delante de Pilato.
Él te ama. Él está vivo. No va a quedarse en la cruz ni en el sepulcro. Vive y te ama, y quiere abrirte el cielo, y quiere hacerte santo, y quiere darte la felicidad. Por eso ya se acerca Cristo a Jerusalén, ya se acerca a tu vida y viene para hacer pascua contigo, para darte una vida nueva. Viene para que tú descubras que Dios te ama a ti estés como estés y seas como seas.
Y es que hay un modo de vivir y de morir que no se perderá jamás en el vacío. Hay algo que es más fuerte que la misma muerte y es el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús.
Patxi Silanes Susaeta
Párroco de San Ignacio de Loyola