Supongo que a todos nos gusta hablar: hablar con los amigos, hablar con los papás, hablar con los abuelos… pero, ¿de qué solemos hablar? ¿qué es lo que nos gusta contar? (Coméntalo con tus padres).
En ocasiones podemos encontrarnos con dificultades para hablar: la distancia, el idioma, el momento… ¿qué hacemos para solucionarlas?
Y con Dios, ¿hablamos con Dios? ¿cómo lo hacemos? ¿Tenemos alguna dificultad? ¿Sabes como llamamos a hablar con Dios?
Vamos leyendo, escuchando y contestando la siguiente ficha que nos va a ayudar a ver cómo Jesús hablaba con su Padre. Recuerda: si tienes alguna duda pregúntasela a tus padres o también puedes preguntar a tu catequista o al cura de tu parroquia.
Jesús buscaba momentos para acercarse a su Padre Dios y estar a solas con Él. ¿Sabes por qué? Porque era lo que le ayudaba a seguir cada día, le daba la fuerza necesaria para continuar y era la manera de conocer la voluntad de su Pa-dre, mostrándonos así que la oración es un ali-mento esencial para nuestra fe y la manera de escuchar a Dios para saber qué es lo que quiere de nosotros.
Además nos enseñó también a rezar y para ello nos dejó una oración: ¿recuerdas cuál?
Para rezar no solamente es importante el lugar en el que lo hagamos o el ambiente que nos rodea sino también la postura ¿Sabes que nuestro cuerpo nos ayuda también a rezar?
Como compromiso de esta semana te proponemos algo sencillo, que en tu rincón de oración, al lado de tu Cruz, cada día vayas poniendo un post-it con el nombre de la persona por la que te gustaría rezar ese día.
El reto de esta semana es para valientes, ¿eres uno de ellos? Para comunicarnos los que podemos hablar usamos las palabras, pero qué pasa con los que son mudos o sordos, ¿cómo se comunican? Te invitamos a que aprendas a rezar el Padre Nuestro en lenguaje de signos para que el próximo domingo lo puedas rezar así en misa.
Escucha este pasaje del evangelio de San Mateo (Mt 5, 1-12) y haz un dibujo de él. Luego mándaselo a tu catequista.
1.- Jesús, con su oración confiada, está siempre unido a Dios, su Padre.
2.- En la oración conocemos lo que Dios Padre quiere de nosotros.
3.- Jesús nos enseña el Padre Nuestro para que hablemos con Dios.
4.- Te espero este domingo en misa y sé bueno.